Caldo básico. Antes de comenzar con el recetario les sugiero elaborar un caldo base con la mayoría de las partes de los vegetales que desechamos en su preparación: puntas, conchas y hojas de las zanahorias; las hojas más duras de los ajoporros, cebollines, acelgas y alcachofas; las puntas de las vainitas; las hojas de la coliflor y el brócoli. entre otros. Todos estas "sobras" se cocinan en suficiente agua, agregándoles hierbas aromática como perejil, cilantro y yerbabuena. Se deja reposar, se le eliminan las partes más dura, se licúa y puede conservarse en la nevera hasta por 3 días. Este caldo tiene un gran valor nutritivo y mejora el sabor de otras preparaciones